Julio 2008
Mientras obtengas la paz interior y consuelo de una cosa deberías mantenerlo. Si fueras a darlo en un sentir de auto sacrificio o un sentido fuerte de compromiso te quedarías queriendo recuperar lo dado y ese deseo insatisfecho te traería problemas. Solamente da aquella cosa cuando quieras de alguna otra condición tanto que esa cosa ya no guarda algún atractivo para ti.
–Voluntaria Simplicity D. Elgin
Cuando recién llegaba a Buenos Aires hace un año me encontré con que mi maleta se había roto y todo lo que me había traído había quedado expuesto y sobresalían de aquello que yo había traído para contenerlo. No había manera de arreglarlo así que con la ayuda de mis compañeros voluntarios cerré temporalmente mi maleta hasta llegar a La Plata. Sabía muy bien que todo lo que había traído conmigo para el año no volvería de la misma manera.
En julio fui a un campamento de invierno. Siguiendo el tema de verano, la violencia, seguimos con el tema de los derechos humanos. El mismo ha sido un tema durante todo el año. Argentina lucha a diario justamente por sus derechos humanos. Ha sido una lucha continua e injusta entre el pueblo y el gobierno y hasta entre ellos mismos. Se requiere tanto contexto para poder explicar esto bien ojalá que cuando vuelva a casa esta sea una de las preguntas que me hagan en vez de la imposible: “Y, dime como te fue el año,... en cinco minutos o menos?”
En el campamento los jóvenes contestaron preguntas como : ¿Cuáles son nuestros derechos humanos? Entre los nombrados : El derecho al trabajo digno, a la educación, la participación, la expresión.
Pero, ¿realmente somos libres?
En mi grupo de estudio en el campamento la respuesta fue: No. Cuando ponemos en practica la teoría hay mucha diferencia en el resultado. Aquellos en poder usan: Ignorancia + Miedo = abuso de poder e injusticia.
Para el último devocional levantamos una pared hecha de aquellas cosas que evitan que luchemos por los derechos humanos. Egoísmo, miedo, ignorancia, falta de confianza...
Como grupo tuvimos que enfrentarnos a estos problemas y tratar de cruzar el muro. Sin embargo algunos estábamos ciegos ante las cosas que nos rodeaban, otros mudos, y otros tenían las manos atadas a la hora de ayudar. Al principio había mucho gritería, empujones, tirones y gestos frenéticos. Los que no podían hablar luchaban por ser oídos, los que no podían ver clamaban por ser guiados, y aquellos con las manos atadas luchaban para encontrar una manera de ayudar a los que tenían a su alrededor.
Cada vez que alguien intentaba cruzar solo, o no se quería dejar ayudar por los demás se rompía un poco la pared y nos dábamos un susto.
De pronto los que podían ver y hablar prestaron mas atención a los que no podían hablar y se convirtieron en portavoces y ojos entre los que no podían ver o hablar. Entonces los ciegos fueron incluidos en lo que estaba ocurriendo confiando en como los guiaban los que no podían hablar y así pudieron unir sus manos para ayudar a los que no las podían usar. Mis manos estaban atadas y debo admitir que estaba un poco asustada ante la idea de poner mi cuerpo y dejarme caer en manos de los ciegos y los mudos que habían pasado antes. Aun así me dejé caer en sus brazos estrechos que me sostuvieron hasta que puse los pies a salvo al otro lado de la muralla.
Logramos nuestra meta pero estas situaciones ocurren muy a menudo en donde nos encontramos sin poder ver, sin poder hablar, sin poder dar una mano teniendo el deseo de hacerlo. Un mundo mas justo no es ni fácil ni atractivo. Vivimos en un mundo en donde algunos tienen más y otros tienen menos. Ser justos significa que los que tienen más tendrían menos y sinceramente no creo que la gente este haciendo fila para eso. En un mundo justo cada cual recibiría lo merecido por el trabajo que hace y todos tendríamos lo suficiente. En el mundo verdadero, extranjeros muchos de Estados Unidos, Brasil, Francia han comprado la mayor parte si no toda la industria Argentina dejándolos como inquilinos pobres en su propia tierra. Esta misma gente corta bosque, gasta la tierra con el monocultivo y pronto no servirá, amenazan con hacerle un roto al antiguo glaciar para llegar a los metales en la tierra que tiene por debajo. Y el gobierno no ejerce su responsabilidad de proteger estos recursos y estas tierras para que en el día de mañana el mundo pueda todavía tener agua potable.
Veo estas cosas pasar en mi propio hogar, con la privatización de la telefónica, la deuda externa y el IVU. Así es como se empieza. Pero hay esperanza, si aprendemos, si repensamos la manera en que dudamos. Si estamos dispuestos a cambiar y estamos abiertos a lo que significa eso. Así que cuando alguien me pregunta algo como ¿cuál es la relación entre Estados Unidos y Puerto Rico?, me puedo preguntar en realidad ¿cuál es la relación de Puerto Rico con los Estados Unidos? No es lo mismo. ¿Continuaremos siendo un territorio un objeto comercial y conveniente o podremos algún día recobrar nuestra identidad y ser la nación, el pueblo que sé que somos?
Te he visto Puerto Rico aquí en Argentina, no puedes seguir con los brazos cruzados, de ojos cerrados y sin hablar...
El problemita
por Silvio Rodríguez
El problema no es si te buscas o no más problemas.
El problema no es ser capaz de volver a empezar.
El problema no es vivir demostrando a uno que te exige y anda mendigando.
El problema no es repetir el ayer como fórmula para salvarse.
El problema no es jugar a darse.
El problema no es de ocasión.
El problema señor sigue siendo sembrar amor.
El problema no es de quien vino y se fue o viceversa.
El problema no es de los niños que se parezcan a sus padres.
El problema no es de quien saca cuenta y recuenta y a su bolsillo suma lo que resta.
El problema no es de la moda mundial, ni de que haya tan mala memoria.
El problema no queda en la gloria, ni en que falten tesón y sudor.
El problema señor sigue siendo sembrar amor.
El problema no es despeñarse en abismos de ensueño porque hoy no llegó al futuro sangrado de ayer.
El problema no es que el tiempo sentencie extravío cuando hay juventudes soñando desvíos.
El problema no es darle un hacha al dolor y hacer leña con todo, incluyendo la palma.
El problema vital es el alma.
El problema es de resurrección.
El problema señor sigue siendo sembrar amor.
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