La Cien

Me aparte del rebaño en busca de aventura
No soñaba riquezas sino un pasto mejor
Pero lejos de ti la vida me fue dura
Mientras pensaba en ti reconocí mi error.
Recuerdo aquellas horas de seguridad clara
Cuando tu me dijiste: "La puerta aquí soy yo"
Fue el cayado elocuente, y conocí la vara
Que en muchas ocasiones el peligro evito.
Como volver de nuevo.....no me atrevo acercarme
Temo profundamente, que ya se acerca el fin
Pero te vi de lejos, viniste a buscarme
"Deje noventa y nueve, vine a buscar la cien."
Poco a poco llegaste y me echaste los brazos
Consuelo, paz, abrigo muy pronto yo sentí
Susurraste a mi oído, con cariño inmediato
"Deje noventa y nueve, vine a buscar la cien."
Soy ya una oveja vieja, gruñona y malcriada
Una oveja abatida que trajiste al aprisco
Que salvación me diste partiendo de la nada
A quien no permitiste que cayera en el risco.
¿Soy yo tan diferente? Me llaman la pérdida
Por la cual el maestro en una cruz murió
Ya no estoy confundida, soy oveja de bien
Ya no soy la perdida... Soy ahora... la cien.
(Himno de fondo "Dios" cortesía del Ministerio de Adoración Musical Judith Santiago)