Mi Madre Isabel
Nació allá por los años del doce al dieciséis
En San Juan, Puerto Rico una bella mujer
Inteligente y pura y dulce como la miel
Había para ella nombres, muchos para escoger
Pero entre todos ellos la nombran Isabel.
Desde muy pequeñita demostró gran querer
Por lo santo, lo bello, lo sagrado, lo fiel
Nuestro Padre en lo alto la supo enriquecer
Con los dones de gente, con amor a granel
Así fue diseñada la pequeña Isabel.
En sus años de escuela conoció en la Barbosa
A un joven a quien amó sobre todas las cosas
Y la hizo sentir mujer y la hizo sentir hermosa
En un día de septiembre del año treinta y tres
Comienza la aventura de Mario e Isabel.
No fue boda de pompoas, ni gala, ni esplendor
Pero en barrio Miranda hubo celebración
La hija de Mama Rosa y Chencho el del cincel
Ha contraído nupcias, hay gozo hasta en el cielo
Que celebran la boda de Mario e Isabel.
Fue baluarte central de una extensa familia
A quienes los llevó por sendas de alegría
En las buenas y en las malas sabía enriquecer
En lo mucho y en lo poco, de Dios agradecida
Todas las bendiciones la devota Isabel.
"Todos para la iglesia", anunciaba el domingo
"No quiero oír a Falcó", protestaba yo en vano
"A Falcó vas a oír, sino vas a ver
Que se me entuerce el moño, se me sube lo africano
Se ponía irrazonable mi mamá Isabel.
Le estoy agradecido a Dios por esa madre
Que supo de su vida darnos la mejor parte
Hoy la añoro con ansias, pues ahora puedo ver
Que nos inculco vqlores de amor, servicio y fe
Era del cielo un ángel, mi madre Isabel.
(Himno de fondo "Dios" cortesía del Ministerio de Adoración Musical Judith Santiago)