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Romance Del Castillo De Bajamar

Cuentan de un día en que el Dios Creador

Quiso añadir belleza al universo.

Y no sabiendo qu añadir pensó

¿Por qué no reúno un grupo de mis siervos

Y le hago esta pregunta?

¡Quién tiene más fe entre mis conversos?

¿Cuál es tu idea?, preguntamos presto.

 

Hay una islita en el Mar Caribe

Con unas playas que son de gran ensueño.

Qusiera añadir un gran castillo

Donde solo los creyentes fueran dueños

Y oraren sin cesar

Mientras las olas rompen en la orilla

Mí barca cerca disúesta allí a anclar.

 

Un gran castillono, Señor, ya tienen el Morro

Dales primero un lugar limpio y humilde

En donde puedan con devoción y empeño

Estos devotos siervos caribeños

Estudiar tu Palabra

Conocer tus milagros y proezas

Apreciar el valor de tu grandeza.

 

Pasaron muchos años de fiel consagración

Allí en las cercanías del Casco de San Juan

En una vieja imprenta, cerca de un callejón

Plantada allí tu cruz, se reunía frugal

En una lavandería o que se yo

San Pablo se llamó la fiel congregación

Evangelio, y oración su menú principal.

 

Se han ganado el castillo Señor por su firmeza

Por su amor, su misión, su fe sincera

Llevando tu mensaje de luz a dondequiera

Por las calles y barrios de San Juan y La Perla

Dales un reto más

Que lleven tu esperanza, Palabra de verdad

A la Puerta de Tierra.

 

Y así sigue la lucha frente de Bajamar

De Ofelia, María Olivo por algunos nombrar

Llevando la palabra de misión con perdón

En los muelles, zaguanes y en cada callejón

La puerta aquí soy yo

Quien por mis atrios entra y entraron con amor

No se pierde y tendrá eternal salvación.

 

Somos un gran castillo, faro de luz sin par

Frente a esa inmensa playa llamada Bajamar

Nuestro vitral sereno presenta un Buen Pastor

Imagen apacible de Nuestro Gran Señor

Refugio de Verdad

Quen oye la Palbra y quien sigue el Camino

No será ya jamás errante peregrino.

 

Danos un tiempo más Querido Salvador

Para poder probar nuestra fe, nuestro amor

Para ser las ovejas de tu redil divino

Para escuchar con gusto tu voz dulce, tus silbos

Paz y consolación

Ser nosotros tu puerta, la que nunca se cierra

Ser un Castillo Fuerte aquí en mi Puerta de Tierra.

(Himno de fondo "Dios" cortesía del Ministerio de Adoración Musical Judith Santiago)