Tu Duda Es Razonable

Ausente estabas tú del Aposento Alto
Cuando el Resucitado se ofreció a la vida
Tomando de sorpresa, a Pedro, a Juan, y a Marcos
A quien tambien la duda les azotaba el alma
De sí había resucitado el amor inefable
Dios te bendiga Tomás, tu duda es razonable.
El temor de morir, persecución y huída
Flotaban en el aire desde hacía varios días
En el confuso grupo...que tú pertenecías
Nos dice que dudaste del Señor la llegada
Que exigiste evidencia, que quien sepa...¡Que hable!
Dios te bendiga Tomás, tu duda es razonable.
Yo quiero ver sus llagas, quiero ver sus heridas
También quiero meter mi mano en su costado
Quiero pasar mis dedos por su frente abatida
Quiero sentir su cuerpo junto al mío, a mi lado
Quiero descubrir con fe, su misterio insondable
Dios te bendiga Tomás, tu duda es razonable.
Tu duda es razonable porque busca afianzar
La fe que es infinita, más allá del dudar
Me presento yo ahora, te complazco mi bien
Mira mis cicatrices, ¡Soy yo, resucité!
Tu duda no me ofende, eres honesto y fiel
Te presento mi plan de ayudar a creer
Porque es muy razonable, el creer para ver.
(Himno de fondo "Dios" cortesía del Ministerio de Adoración Musical Judith Santiago)